¿Rebeldes sin causa?

Extracto de la publicación en ‘Tecnologías de la Comunicación, Jóvenes y Promoción de la Salud’ (2012), VVAA

Edita Gobierno de La Rioja

Por Carlos Gurpegui

Internet es un espacio para la construcción de buenas prácticas, que será cada vez más saludable en la medida que las nuevas generaciones ejerciten su protagonismo y compartan en la Red su nueva formulación de actitudes, conductas y valores. Un medio clásico como el cine ya nos ayudó a reflexionar sobre los ‘rebeldes con causa’, que ahora se actualizan en el escenario digital, el agente de socialización del nuevo siglo, desarrollando diferentes ciberculturas donde la educación para la salud tiene mucho que aportar.

“I’m a stranger here of my self”

Nicholas Ray

Como lúcidamente afirmaba Ryszard Kapuscinski, “cada vez más historias virtuales ocupan el lugar del mundo real en nuestro imaginario”[i]. Rebelde sin causa (Nicholas Ray, 1955), representó el perfil de un joven atrapado y contestatario, dispuesto a sacrificar su vida por la amistad y el amor. Un film dramático que ya entonces identificaba a una juventud que vivía deprisa, deprisa, algo parecido a la propia vida de James Dean. Los tiempos se multiplican en el vértigo, y con ellos, las causas fruto de los valores e ideales de sus jóvenes. El cine ha hecho retrato de ello —La naranja mecánica (Stanley Kubrick, 1971), Hair (Milos Forman 1979), Corazón salvaje (David Lynch, 1990), Trainspotting (Danny Boyle, 1996), El Club de la Lucha (David Fincher, 1999), por citar algunas, en turbulencias—, pero damos el salto al momento actual, al tiempo de la web social —más vertiginoso y convulso si cabe por mucho que de diseño sea—, con otra película de este último director.

La Red, agente de socialización

Claramente, la Red se ha convertido en un agente de socialización fundamental, sustituyendo a la secular televisión en su rol de tótem en la transmisión y modelado de valores, actitudes y conductas de las audiencias, que ahora viven un paradigma prescriptivo, con un déficit —a mi entender— de cultivo de conocimiento y empoderamiento, oculto bajo la niebla y moda mediática de brechas digitales y generaciones. La principal asignatura pendiente es la de formar unos receptores y usuarios cada vez más autónomos, libres, críticos y creativos, en un entorno de convivencia con los medios, donde todos debemos ‘saber ser alfabetizados’. Sarabia y Muñoz[ii] lo enuncian de forma positiva y capacitante: “La gran cantidad de tiempo que muchos jóvenes dedican a Internet y otras opciones tecnológicas no es tan negativa como muchos padres creen, ya que este tiempo les permite llegar a dominar nuevas habilidades, desarrollar su personalidad y hacer nuevos amigos”.

Pulsos jóvenes ante la nueva cibercultura

Creo que en estos momentos nuestra juventud se encuentra dirimiendo varios pulsos. Presento algunos de ellos. En términos absolutos, a la izquierda estarían los roles más cercanos al déficit o a lo que podríamos llamar un receptor pasivo y manipulable. A la derecha se encontrarían los aspectos más positivos de autonomía y empoderamiento personal y comunitario, los activos para la salud, generadores de la creación de capacidad en y desde el entorno digital:

Retos de la educación para la salud

El entorno digital no es un escenario ajeno a la promoción de la salud. Desde el territorio online, la web social es reflejo de nuestras prácticas en la vida cotidiana, y requiere de estrategias que capaciten a jóvenes y adolescentes en su uso y consumo. Creo que los principales retos son a largo plazo pero de ejercicio diario, afianzando conquistas en las tres dimensiones salubristas, la personal, la relacional y la ambiental:

La construcción de una nueva identidad
Digitalización y reputación de la adolescencia
Una gestión emocional amable y prospectiva
Establecer el ‘nosotros’ como criterio comunitario
Habilidades y emprendimiento
Sociabilidad y hacer frente a las adicciones
Capacitación y trabajo en Red
Protección que invite a la promoción de la salud
Buenas prácticas de coeducación y resolución de conflictos
Desarrollo de entornos saludables abiertos y conectados

Concluyendo

Muchos jóvenes no disponen ni de baúl y ni de alfabeto para las causas. Urge la construcción de éstas, causas online y offline. Para ello será necesario un nuevo cultivo de su identidad digital. Como profundiza Zygmunt Bauman[iii], con responsabilidad reflexiva: “La construcción de identidad implica el triple desafío (y riesgo) de confiar en uno mismo, en otros y también en la sociedad”. Con una nueva reformulación del ‘nosotros’ y de los múltiples aspectos comunitarios.

Incluso, respecto a las acciones del 15M y las que se sucedieron a partir de ella, el mismo Bauman detectaba que su crecimiento se desarrollaba “a través de la emoción” pero que a ésta le faltaba pensamiento. Modernidad y conocimiento, diría yo también. “Con emociones sólo, sin pensamiento, no se llega a ninguna parte (…) nos hallamos en una fase especialmente interesante, como en un laboratorio de acción social nuevo”.

Una tarea que también será toda una gimnasia personal. Como lúcidamente enuncian Dolors Reig y Gabriela Fretes[iv], “hay mucho, como hemos visto, de empoderamiento, de aprendizaje de la diversidad, de liberación favorable a la autoexpresión; de acercamiento entre lo que queremos ser y lo que somos en realidad, en el viaje que hacemos a través de la red hacia nosotros mismos, en el proceso de madurez en cuanto a identidad digital, que intento describir. Dicho en otras palabras, la identidad del individuo conectado aumenta, es mucho más potente que antes del ejercicio de autoconocimiento, autoexpresión y autorrealización que supone una interacción bien aprovechada, en las redes sociales”.

[i] Kapuscinski, Ryszard (2003): Los cinco sentidos del periodista, Edita Fondo de Cultura Económica, Madrid, pág. 15.

[ii] Sarabia Sánchez, F.J.; Muñoz Senra, J. (2009): Actitud y mediación de la familia hacia la exposición a Internet de los niños y adolescentes. Un enfoque de marketing. Ed. EsicMarket, Madrid, Vol. 133, pág. 166.

[iii] http://www.elpais.com/articulo/cultura/15-M/emocional/le/falta/pensamiento/elpepucul/20111017elpepicul_1/Tes

[iv] Reig, Dolors y Fretes, Gabriela (2011): Identidades digitales: límites poco claros. Especial TIC e innovación. Cuadernos de Pedagogía nº 418 diciembre 2011. Página 61.

Agradecemos a@CarlosGurpegui permitirnos publicar extractos de su artículo.

 

TRICLab

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