Educación y comunicación empoderadas: Una nueva etapa TRICLab

 

Las TIC ocupan un lugar relevante en todos los sectores de la sociedad del siglo XXI. La convergencia tecnológica propicia un entorno instrumental y mediático que puede facilitar los modos de aprender, conocer, convivir y trabajar. A lo largo de la historia de la humanidad, desde el fuego ancestral hasta la nube digital, la tecnología siempre ha producido asombro y fascinación, también miedo y temor.

La tecnología  es fascinante y apocalíptica a la vez, pero es necesario superar este viejo debate entre tecnófilos y tecnófobos que abrió U. Eco hace más de medio siglo. Entendemos que el discurso y el modelo de las TIC han quedado obsoletos y necesitan revisión. Por eso proponemos un nuevo acrónimo, no con la idea de aumentar la jungla ya existente de siglas, sino de precisar mejor lo que ocurre entre la naturaleza humana y el entorno tecnológico de la información y de la comunicación. Reclamamos la integración de la R en las TIC, para hablar de TRIC (Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación).

Lo que hemos denominado como Factor R(relacional) agrupa y contiene muchos aspectos de las habilidades psicosociales que permiten al individuo un estado de bienestar en comunidad. El Factor R en las TIC modifica y propone cambios sustanciales en el ecosistema comunicativo. Un factor R que produce una triple relación.

Porque procesa la Información para orientar el sendero del conocimiento. Contextualiza, criba, clasifica, organiza el dato para convertir lo informacional en funcionalidad. Dota a la información de sentido útil, permite la navegación entre las turbulentas aguas de la información.

Porque supedita la Tecnología al ser humano, como ser social, que responde a sus necesidades. Una tecnología que no sólo es herramienta o instrumento, que también es parte de ese todo que forma el entorno, que es ecosistema. Por eso el hipertexto y la multimedialidad que conforman su lenguaje; así como la realidad virtual y aumentada, o las diversas manifestaciones de la inteligencia artificial y la robótica, y el prolijo escenario de las aplicaciones, son también parte de ese todo, que entendemos como entorno, como ecosistema.

Porque lo relaciona con la Comunicación casi siempre postergada por la tecnología, que no solo marcará la «C» de la calidad comunicativa, también la educativa, pues involucra la inteligencia emocional y potencia conexiones sociales que conducirán al intercambio, a la inteligencia colectiva. Redimensiona la comunicación en la interacción significativa y cocreativa, en la que el remix y el sampleo son creación y coautoría.

Subrayamos este Factor R-elacional, que despliega una doble dimensión. La propiamente relacional, que contiene el potencial de las habilidades psicosociales, y la dimensión sináptica, que recoge el modelo cerebral como modus operandi de los procesos de aprendizaje. Por tanto hablamos de otros modos de aprender y conocer, en los que el conectivismo sintoniza ondas y expande la posibilidad del conocimiento.

La educomunicación ha permitido asentar las conexiones para aprovechar el potencial relacional de la comunicación en la educación y las posibilidades y recursos educativos en el ámbito de la comunicación. Resultado y concreción de este proceso es la inteRmetodología, como secuencia de acciones y reflexiones que concretan y vertebran la praxis educomunicativa. La convergencia entre diferentes opciones metodológicas, la secuenciación de diferentes técnicas activas, que fomentan la participación en la adquisición de competencias cognitivas, emocionales y sociales, es lo que denominamos inteRmetodología.

TRICLab es un laboratorio social y digital que investiga tres ámbitos tradicionalmente separados en España, como son comunicación, educación y salud. Donde un grupo de profesionales y colectivos, en una trabajo colaborativo y transdisciplinar investigan en red y sobre la Red. Que potencia conexiones, afinidades, desde los procesos de creación y experimentación. Entendemos la investigación como transferencia del conocimiento. La divulgación es la garantía y verificación de nuestro trabajo. La innovación es el termómetro que marca la calidad y la coherencia.

En la era de la hiperconectividad y los códigos en vía de regulación, de la caída de los grandes relatos y la irrupción de la incertidumbre, de los desequilibrios en los comportamientos con dependencias emocionales y cognitivas en contextos tecnoutópicos, es preciso explorar las vías del humanismo digital, donde se pueda dibujar ese horizonte neurosocial en el que el ser humano como ser social y ser colectivo forme parte armónica del ecosistema. Un territorio todavía por explorar, pero que precisa de mapa y brújula.

Hoy relanzamos esta plataforma, después de cinco años de intenso y continuo trabajo, en el que hemos producido decenas de ponencias en diferentes congresos internacionales, y un largo número de artículos en diversas revistas indexadas, así como en publicaciones científicas. Pero lo que nos llena de más satisfacción es sentir que nuestro entorno se expande desde la confianza y la credibilidad de que es posible una educación que comunique y una comunicación que eduque en una sociedad competente y empoderada.

jgabelas

Sobre el autor: jgabelas

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