Innovación desde las TRIC: Imaginar y Crear

Imaginar y crear para innovar con TRIC

Cristina Villalonga 

El pasado mes de febrero El Periódico se preguntaba, a través de una noticia surgida sobre el debate para evaluar los efectos de las nuevas metodologías docentes: ¿Funciona la Innovación Educativa? Y es que el binomio EDUCAción-innovaCIÓN abre muchas vías de diálogo. Desde su propia definición -¿Qué entendemos por Innovación Educativa?- , hasta su puesta en marcha, el desarrollo de proyectos o la evaluación. Lo que parece estar un poco más claro es que innovación no es tecnología, aunque la tecnología nos puede ayudar y abre nuevas ventanas a la innovación.

La tecnología, el entorno digital, lleva años planteando nuevos retos a la educación. Pero sabemos hoy, por la experiencia de años conviviendo con dispositivos y pantallas, que la innovación educativa va mucho más allá. Como indica Aparici (2011) «las tecnologías digitales pueden servir para ofrecer más de lo mismo, es decir, repetir el uso de viejas concepciones pedagógicas envueltas de un barniz de modernidad digital». La innovación en la educación implica aplicar otros/nuevos métodos, otras/nuevas maneras de enseñar para facilitar el aprendizaje de los educandos, el desarrollo del pensamiento crítico y dialógico. Innovar, pues, nace de la reflexión y la imaginación e implica creaciones inteRmetodológicas y transdisciplinares. La innovación cambia modelos, metodologías. Las cuestiona, reconstruye, integra y remezcla en su vertiente necesariamente pedagógica y filosófica.

El reto es importante, y más en un mundo VICA: Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo. La innovación educativa actual debe viajar en este entorno de incertidumbre caracterizado por lo líquido (Bauman, 2010) y obsolescente, que fluye de manera global sobre la barrera invisible entre lo físico y lo virtual. El ritmo frenético social guarda paralelismo con la aparición continuada de tecnologías, de instrumentos cada vez más inteligentes, ya sean dispositivos (cada vez más pequeños, ligeros e inteligentes) o herramientas. Estos “inventos” dibujan nuevas tendencias que se adentran en la agenda de la educación, en las enseñanzas y los aprendizajes.

Gartner presenta, año tras año, la curva de tendencias de tecnologías en su Hype Cycle for Emerging Technologies. En agosto de 2016 se anunciaban tendencias que pueden relacionarse con el aprendizaje como el Machine Learning para los dos próximos años, así como la impresión 4D, las Brain-Computer y Conversational-User Interfaces, los espacios de trabajo inteligentes o el Affective Computing, para los próximos 5-10 años.

Este conjunto TRIC (Tecnologías de la Relación, Información y comunicación) puede formar parte de una tecnología efímera, pero también pueden llegar a transformar la educación, pueden acompañar a la innovación. Pero lo más importante aquí es contar con mecanismos de innovación educativa que vayan mucho más allá de una tecnología u otra, que surjan de la imaginación, el atrevimiento, la acción y la creación. Este enfoque busca en la innovación educativa el impulso creativo e intercreativo, enriquecido a través de la comunicación. Destacar el Factor Relacional de las tecnologías, así como todas las potencialidades comunicativas del espacio digital, es una vía muy interesante para seguir innovando, desde una posición que pone en el centro el humanismo, pedagogía y la filosofía.

TRICLab

Sobre el autor: TRICLab

Somos un grupo de profesionales de la educación y de la comunicación que abarca diferentes ámbitos y disciplinas.√ Que propone un “lugar” y un “tiempo” relacional abierto y colaborativo. Con un código y programas también abiertos y accesibles para todos . Crítico y creativo.

CompartirShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedInEmail this to someonePin on PinterestShare on Reddit