Master TRIC: Para construir competencias digitales sin suspensos

MASTER TRIC. Competencias digitales sin suspensos

José Antonio Gabelas Barroso

¿Qué pensaríamos si supiéramos que la mayoría de los ciudadanos españoles son analfabetos digitales? Si son docentes seguro que han observado que sus alumnos (primaria, secundaria, bachiller, universidad) no saben buscar  información, apenas la contrastan, no aplican los mínimos protocolos de seguridad o no gestionan su identidad digital. Confunden opinión con dato o no identifican la carga ideológica que tiene una serie, un anuncio o un reportaje.

¿Nativos digitales? Expresión feliz que lanzó Prensky y que el mismo autor desdice proponiendo el concepto de sabiduría digital. La edad no es un factor determinante para conocer las destrezas digitales, importa la actitud.

Rotundo suspenso.

Si vamos a los datos, sus resultados son contundentes. El 95,4% de la ciudadanía española suspende. O dicho de otro modo, el aprobado no llega al 5%, con muy pocos cambios entre mujeres 95,1% suspensos, y hombres con un 95,8%. Así lo indica la investigación “Competencia Mediática. Investigación sobre el grado de competencia de la ciudadanía en España” en la que intervenimos 35 investigadores, representantes de muchas universidades españolas. Son resultados de 2011, pero poco han cambiado las cosas desde entonces.

Como señalamos en Habitaciones de Cristal estos datos merecen unos destacados:

  • Existe un gran desconocimiento sobre la influencia que puede tener un mensaje digital, aunque la mayoría opina que a los demás sí que les afectan. A esto denominamos como ilusión de invulnerabilidad.
  • De las dimensiones, una que apenas se percibe cuando se mira u observa un contenido digital es la ideología y los valores.
  • Se desconocen las interacciones entre las pantallas y el cerebro emocional con su entorno inconsciente.

Por tanto, exige una importante necesidad formativa en los nuevos perfiles de los profesionales de la enseñanza y la educación. Muchos de ellos formados con formatos, herramientas y discursos analógicos. En los que la linealidad, lo estable y seguro, la racionalidad y la documentación han sido sus pilares educativos. Pero la sociedad en la que viven ellos y sus alumnos es multidireccional, incierta, líquida y emocional.

Bienvenido este Máster en Competencia Digitales del profesorado

  • Que ofrece 5 módulos  con 14 ECTS cada uno. Cada módulo se corresponde con con un Título de Experto Universitario independiente.
  • Que está homologado por el Departamento de Educación Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón.
  • Que aporta innovación en su discurso, en su modelo de investigación y en su metodología, porque pivota en el Factor Relacional y la inteRmtetodología, en todos y cada uno de sus módulos.

En el II Congreso Internacional Educación Mediática y Competencia Digital, en el marco del eje: Ludoliteracy  creación colectiva y aprendizajes, se apuntaron algunas conclusiones que siguen sin respuestas:

“Sólo podemos atender a las prácticas creativas emergentes por parte de los usuarios si atendemos y entendemos el contexto en el que se producen, sin pretender ‘domesticarlas’ o hacerlas encajar en modelos mentales externos, como el currículo formal o la economía de mercado” Primer eje.

“Las posibilidades de la cultura digital para desarrollar acciones creativas, pero sin perder de vista la importancia del proceso emancipador que acompaña a la capacidad crítica como objetivo fundamental de la acción educomunicativa”

“Jugar es entendido, tanto por jóvenes como por buena parte de adultos (padres/profesores) como una “pérdida de tiempo”. El “placer culpable” (dixit Dani Aranda y Jordi Sánchez) sigue siendo una realidad dentro y fuera de las aulas. Es un fenómeno recurrente tanto en la escuela como en el hogar. Es necesario, por tanto, seguir avanzando en la concreción de una concepción inclusiva de la educación en medios en general y de la ludoliteracy en particular, que potencie la adquisición de competencias”

– ¿Es necesario efectuar un cambio de paradigma que nos permita operar desde el concepto de Actitud Crítica, más allá del énfasis en el Pensamiento Crítico?

Precisamos la necesidad de cambiar la percepción de la red como instrumento meramente tecnológico, por una dimensión pedagógica y comunicativa. Es necesaria una multialfabetización que abarca las siguientes dimensiones que recogemos del New London Group:

  • Instrumental: enseñar a manejar el hardware y el software de los distintos recursos tecnológicos.
  • Cognitiva: desarrollar habilidades de uso inteligente de construcción, intercambio y difusión de información y comunicación en el entorno digital.
  • Actitudinal: fomentar actitudes relacionales ante la tecnología (ni de tecnofobia o rechazo, ni de tecnofilia sumisa), y actitudes prosociales y procomunes positivas de comunicación.
  • Axiológica: con un planteamiento emancipador, que potencia criterios para el análisis crítico de la información, y el desarrollo de valores éticos en el ecosistema mediático y móvil.

¿Y ahora qué?

  • La educación mediática debe estar presente en todas las disciplinas de todos los niveles y etapas educativos, con mecanismos de evaluación eficientes, que potencien un cambio comunicativo en las aulas.
  • Como señala el Parlamento Europeo (2008), educación mediática no solo para menores, también para adultos y tercera edad.
  • Una educación mediática que contemple   necesariamente las seis dimensiones: lenguaje, tecnología, ideología y valores, producción y programación, recepción y audiencias, finalmente, estética.
  • Las competencias digitales exigen competencias emocionales.
  • Atención especial a los padres y madres de familia que deben formar el triángulo de la educación mediática con la escuela y los propios medios.

Salud y educación han sido en la historia de este país los cromos que los partidos políticos mayoritarios se han intercambiado sistemáticamente. Estamos hablando de los dos ámbitos del individuo que necesitan un pacto de estado que garantice su continuidad. Sin embargo no ha sido así, y en esta tesitura se encuentra la alfabetización digital, como una urgente asignatura pendiente. Si el consumo, la interacción, las relaciones, conversaciones, convivencias del ciudadano de este siglo ocurren en el ocio digital ¿tiene sentido este analfabetismo? Si la LOGSE, única ley de educación que introdujo en el currículo de secundaria y bachillerato, algunas optativas relacionadas con las competencias mediáticas, ahora han desaparecido, puede tener cierto sentido este analfabetismo…

Si hablamos de competencias mediáticas, abordamos un siempre difícil pero necesario binomio: motivación y esfuerzo. No priorizamos las destrezas adquiridas, sino los procesos que integran esta doble fuerza. Entendemos que la excelencia es para los despachos y la burocracia, pero la exigencia es para la vida.

La OMS (Organización Mundial de la Salud)  plantea el enfoque de la educación para la salud en su documento “Habilidades para la Vida” (HpV)  Existe una necesidad imperiosa de integrar en la educación aspectos no académicos que respondan no sólo a una dimensión cognitiva. Es decir, que también aprendan a ser, a convivir, a  hacer y a aprender Informe Delors 

 

 

jgabelas

Sobre el autor: jgabelas

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