Las TRIC son herramienta de la educación inclusiva

Coral Elizondo para TRICLab 

La educación inclusiva es un proceso que comienza con un cambio de mirada. Un cambio de mirada que ve personas, no limitaciones.

La educación inclusiva supone un cambio de paradigma con respecto a una educación tradicional e integradora que adapta el currículo y que ofrece apoyos, apoyos segregadores e individualizados. La educación inclusiva plantea nuevos retos, y aparecen nuevos conceptos. Con la educación inclusiva ya no se insiste tanto en las necesidades educativas de alumnos con dificultades, sino que se comienza a hablar de presencia, participación y logros de todo el alumnado; de eliminación de barreras visibles, invisibles e incluso mentales; de reconocer la diferencia y verla como un valor, de aprender juntos. Se deja con ello de lado el modelo clínico basado en el déficit y se camina hacia un modelo social que pone el énfasis en el contexto, hablando por lo tanto de contextos discapacitantes frente a personas discapacitadas.

La educación inclusiva es un proceso que comienza con un cambio de mirada. Un cambio de mirada que ve personas, no limitaciones. Un cambio de mirada que acepta y acoge las diferencias. Un cambio de mirada que implica hablar de igualdad, de derechos humanos, de justicia social. Un cambio de mirada que te invita a dialogar, a escuchar, a compartir. En definitiva, a relacionarte con todas las personas aprendiendo juntos.

Fomentar las interacciones dialógicas en el aula, es aprender con y de los otros, es conocer a las personas y entenderlas, es ponerse en su lugar, hablar de empatía. Del diálogo surge el conocimiento mutuo, el enriquecimiento personal, el cambio de mirada. Asociando, por lo tanto, este diálogo a la educación. A una educación humanista que se basa en las relaciones humanas, en el aprendizaje participativo e igualitario y en el desarrollo de todo el potencial humano de todo el alumnado.

Pero vayamos más allá. En una sociedad globalizada y tecnológica, ¿es posible hablar de educación inclusiva y de tecnologías?, ¿es posible que la tecnología nos ayude a humanizar, a cambiar la mirada?, ¿es posible que tecnología, inclusión y diálogo sean una realidad?

La UNESCO[1] considera que las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) van a permitir abordar el acceso universal a la educación y a la inclusión, van a permitir también, el desarrollo de las competencias digitales, así como la igualdad y la calidad en la educación.

Hablamos, pues, de accesibilidad, de eliminación de barreras, facilitando entornos accesibles; de igualdad, puesto que se va a posibilitar la eliminación de brechas digitales que puedan existir entre el alumnado del aula; de inclusión, puesto que se va a fomentar un aprendizaje personalizado y se va a favorecer el enriquecimiento del aprendizaje. Pero… ¿y de relaciones humanas, de comunicación, de cambio de mirada?

 

TIC, TAC, TRIC

En la actualidad, educar en la cultura transmedia y digital es una realidad y en los centros educativos se desarrollan en el alumnado habilidades para utilizar de forma creativa, crítica y segura las tecnologías de la información y de la comunicación. Si en un principio, fundamentalmente en los años 90, nos centrábamos en el uso de las TIC en la educación, en la actualidad ponemos otras siglas con connotaciones diferentes o añadidas a este uso de las tecnologías: hablamos de TAC o incluso de TRIC. Estos términos llevan implícito los matices necesarios para entender el cambio de paradigma en la educación, un cambio que pone el énfasis en la presencia, participación y aprendizaje de todos los alumnos, en las interacciones dialógicas y en las relaciones humanas.

En un principio, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) supusieron centrarse en la vertiente tecnológica, en el instrumento, en aprender su uso. Se ofrecían, por lo tanto, los instrumentos de tratamiento de la información y la comunicación para conseguir una mejora en la calidad de la enseñanza.

Hace ya un tiempo que el uso de las tecnologías pone el énfasis en el aprendizaje, en el conocimiento y no hablamos de TIC, sino de TAC, Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento; el instrumento pasa a ser un facilitador del aprendizaje. En el aula se utilizarán, por ejemplo, para enriquecer el aprendizaje, para crear productos, para construir. La tecnología se hace entonces invisible, poniendo el foco en el aprendizaje.

TRIC para la inclusión

Pero el nuevo paradigma al que tendemos nos lleva a ir más allá y a hablar del uso de tecnologías para la participación, para el empoderamiento, para propiciar las relaciones humanas. En este momento es cuando la tecnología se concibe algo más que un mero recurso educativo y se contempla como un instrumento de participación, comunicación y colaboración, no solo del alumnado, sino también de las familias y del profesorado, de toda una comunidad, abogando así por un modelo social y constructivista del aprendizaje basado en la construcción social del mismo, que tiene en cuenta y fomenta las interacciones sociales, las relaciones interpersonales y el diálogo igualitario.

Cuando el Factor Relacional va de la mano de la tecnología, cuando dejamos de ver solo el instrumento y la tecnología se invisibiliza, cuando se pone el énfasis en el aprendizaje, en el conocimiento, en las relaciones humanas, en la participación de todo el alumnado, entonces, estamos superando el paradigma tradicional centrado en la individualización y hablamos de inclusión.

[1] Para saber más http://es.unesco.org/themes/tic-educacion

bibianav

Sobre el autor: bibianav

Furibunda lectora, estudiante para toda la vida, rebelde con causa donde la haya. Inundada de sentido creativo, y todas las demás cosas de la vida normal y corriente: Licenciada en Ciencia Política UniAndes, Estratega de Contenido NorthWestern University, CM, Social Media Strategist, empresaria educativa.

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