Pensamiento Critico y Diálogo: Basta ya de medias verdades

Michael Cheval- Reality of Absurdity- Art of Diplomacy

La Editorial TRIC por José Antonio Gabelas Barroso

Los que estamos entre el periodismo y la educación nos sentimos muchas veces agobiados entre las prisas de la actualidad, que apenas permite pensar, y la urgencia de facilitar un espacio de reflexión encuentro y diálogo.

Estoy escribiendo desde una editorial contenida en una plataforma y comunidad de educadores y comunicadores. Llevamos cinco años construyendo cultura relacional, donde el diálogo es nuestro oxígeno. Valoramos a cada persona en su diferencia, y conforme se alejan las neuronas en la distancia, más fácil nos resulta construir conocimiento y facilitar la feliz expresión de Levy, ese camino siempre abierto, que muchos llaman inteligencia colectiva.

Entiendo que lo que hemos llamado factor relacional, une y suma, redimensiona, conecta lo emocional con lo social, y lo social con lo cognitivo, concilia el individuo con su entorno, donde nadie sobra y todo esfuerzo siempre es bienvenido.

A pesar de que las palabras surgen con dificultad porque las emociones están encontradas en estos días de inquietud y quiebra social, el pensamiento crítico es más necesario que nunca.

Basta ya de medias verdades que siempre son mentira. Exijamos rigor en la información y diálogo en el respeto justo y legal.

Necesitamos unos medios de comunicación públicos decentes y dignos que expresen lo que piensa y hace la gente, que cuente lo que interesa a los ciudadanos. Hace unos días Agustín García Matilla lo exponía claramente en un artículo para el Norte de Castilla.

“Nadie puede negar que la jornada de secesión del 1 de octubre en Cataluña representaba uno de los momentos más complicados en la historia de la democracia española. Este hecho exigía un esfuerzo informativo intenso y extenso a la hora de cubrir la totalidad de la jornada. No se puede alegar que RTVE cuenta con un canal todo noticias 24 horas, al que derivar  la actualidad informativa. Desgraciadamente ese canal nutre muchas horas de programación con tertulianos que, salvo honrosas excepciones, responden a opiniones especialmente sesgadas y coincidentes con las tesis gubernamentales y muestran escasa pluralidad”.

Esta no es la televisión que queremos, estos no son los medios de comunicación públicos que nos merecemos. Aunque también es verdad que estar bien informado precisa de intención y atención, de dedicación y tiempo, de competencias, que esta última década la escuela en particular y la educación en general, al menos como órgano institucional, no contempla, ni facilita.

Los clásicos decían que en tiempos de mudanza, templanza, y hoy aquí y ahora hace falta. Desde la templanza y el diálogo, no a cualquier precio y sobre todo, desde el respeto a todas las visiones e ideologías, no caben los excesos expansionistas y exclusivistas de los nacionalismos. Sean del tipo que sean, del color o bandera que tengan y/o representen, da igual, son exclusivos. Son ideología tóxica que contamina, y lo que es peor, produce una permanente e inquietante extrañeza hacia “lo otro”.

Pensamiento crítico para distinguir el diálogo justo y en reciprocidad, de otro diálogo que es otra media verdad, para no tolerar las distorsiones y mentiras, que se convierten en titular y portada, para hacer también autocrítica de nuestra visión y posición. Para abrir nuestra casa y sus ventanas a todos lo que no se imponen. Para identificar los populismos que instrumentalizan a la gente y sus emociones, convirtiéndose en otra ideología de sentimentalismo tóxico.

Es tiempo de inquietud e incertidumbre, pero también de esperanza. Nuestro país tiene una hermosa historia, una gran cultura, y mucha, mucha gente dispuesta a construir un presente que es horizonte. Desde nuestra plataforma TRICLab seguiremos esta ruta de construcción y diálogo que siempre es acogida.

jgabelas

Sobre el autor: jgabelas

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