El difícil arte de comunicar

@IsabelIniesta para TRICLab

“Disentir no está de moda. Debatir es algo para lo que no estamos entrenados. Por eso, enfrentar nuestras ideas con las de los demás puede producirnos un incómodo desasosiego”

Comunicar es difícil. Es algo que hacemos todos, constantemente, inconscientemente. Pero, aún con tanta práctica, sigue siendo difícil.

ComunicarEn un mundo hiperconectado, cuando la conversación llega a la categoría de estrategia, los seres humanos siguen teniendo problemas de comunicación. Escondidos tras una pantalla, hombres mujeres y niños siguen buscando hablar con sus semejantes. Buscamos temas de conversación que nos hagan sentir que somos una tribu. Sentir que tenemos el cariño de nuestros semejantes es una necesidad vital.

Y, para sentir que somos parte de un grupo, acallamos (demasiadas veces) nuestra voz discordante. Disentir no está de moda. Debatir es algo para lo que no estamos entrenados. Por eso, enfrentar nuestras ideas con las de los demás puede producirnos un incómodo desasosiego. Es más fácil hablar del tiempo. Es menos comprometido ser políticamente correcto. En ocasiones, preferimos ser el patito feo antes que asumir que somos un cisne.

El protocolo para comunicar

Las redes sociales son conversaciones. Así lo afirma el manifiesto Cluetrain.

Y esas conversaciones, que implican canales digitales, suponen una nueva forma de comunicar. Nuevas formas y nuevos agentes, ya que se incorporan a la conversación los bots (algoritmos) e incluso las máquinas (IOT)

El lenguaje verbal intenta su fusión con el lenguaje gestual, incluyendo los emoticonos o incorporando imágenes. Gatitos que nos dan los buenos días o coloridos fondos que Facebook nos obsequia para resaltar nuestro pequeño texto dicen mucho más de la persona que emite el mensaje.

Así es, ya no se puede ser cursi en privado: quedamos en evidencia con una facilidad pasmosa. Y, es cierto, también es posible dejar constancia de un cierto nivel intelectual si, con muy pocas palabras, somos capaces de expresarnos en Twitter.

Como comentaba nuestro compañero Gabelas:  “el siglo XXI es el de la neurociencia , en el que las emociones tienen un papel muy relevante“. Y es, quizá por ese motivo, que los nuevos canales digitales están incorporando a una velocidad vertiginosa nuevas formas de comunicar.

 

Las fronteras en comunicación se rompen

La radio, la prensa y la televisión ya se fusionan con naturalidad en los medios digitales.  En un contexto de web semántica, la facilidad para “hablar” con una inteligencia artificial es ya una realidad. Los asistentes por voz , educados con Machine Learning y alimentados con Big Data, como Siri o Alexa, se usan cada vez más para consultar noticias e información. Y los mensajes, además de texto o imágenes, incorporan vídeos y notas de voz.

Es posible que los matices de la comunicación personal ya estén llegando a la forma de comunicar en red. Es posible que la credibilidad de las voces humanas consigan reducir el fenómeno de la posverdad. Todo es posible o, al menos, deseable.

Conclusiones del estudio sobre las

Conclusiones del estudio sobre las “Predicciones y Tendencias del Periodismo, los Medios y la Tecnología”.

 

Isabel Iniesta

Sobre el autor: Isabeliniesta

Investigadora en el grupo GICID de la universidad de Zaragoza, En el mundo de la empresa, las ventas y el marketing desde que recuerdo, diseño estrategias de negocio orientadas al marketing. Coordinadora territorial de la Asociación de Marketing de España para Aragón.