TRICLab y Aularia diseñan horizontes

José Antonio Gabelas

Miles de estorninos huyen del invierno del norte de Europa y Rusia para buscar tierras más cálidas en el Mediterráneo. Estos pájaros se agrupan en grandes bandos y emprenden larguísimos vuelos de modo sincronizado, dibujando caprichosas formas en el cielo. Los científicos están sorprendidos ante estas aleatorias coreografías, pero ronda una hipótesis que dice que lo hacen para ahuyentar a grandes depredadores. Esta es la lección de los estorninos, es mucho más la fuerza de muchos, que el tamaño de poco.

Es otra versión de la #inteligenciacolectiva

Si observamos los objetivos de Aularia y el manifiesto de TRICLab, no solo encontramos grandes parecidos, también una intensa sintonía. No podía ser de otra manera, dado que los dos espacios responden a necesidades comunes.  En gran parte se dirigen a los mismos destinatarios y públicos, y disponen de una larga y dilatada trayectoria en el fértil territorio de la #educomunicación.

Aularia es el Grupo Comunicar y TRICLab forma parte de GICID (Grupo de Investigación en Información y Comunicación Digital). No podía tardar más este feliz encuentro, que con esta editorial evidenciamos una nueva andadura en la que vamos a compartir rutas y hallazgos, experiencias y reflexiones para el aula que quiere educar y necesita comunicar más, y para los medios que ya educan, pero que pueden hacerlo mucho mejor.

TRICLab es un laboratorio en constante evolución, en estado beta permanente. Las Tecnologías de la Relación, Información y Comunicación #TRIC, generan dinámicas siempre abiertas, incompletas, en construcción desde el pensamiento crítico y la acción creativa.

Somos una comunidad de educadores y comunicadores de varias universidades españolas e internacionales, disponemos de una plataforma en la que ensayamos y probamos, experimentamos e innovamos,  existe un manifiesto que marca el rumbo siempre en la búsqueda y exploración del humanismo,  hay publicado un manual que aglutina y estructura el modelo y discurso TRIC, y facilitamos una guía con unas rúbricas que permitan la evaluación de las acciones y la intervención, en los procesos y en los resultados.

El jardín de los senderos que se bifurcan es una imagen incompleta, pero no falsa, del universo tal como lo concebía Ts’ui Pên. A diferencia de Newton y de Schopenhauer, su antepasado no creía en un tiempo uniforme, absoluto. Creía en infinitas series de tiempos, en una red creciente y vertiginosa de tiempos divergentes, convergentes y paralelos. Esa trama de tiempos que se aproximan, se bifurcan, se cortan o que secularmente se ignoran, abarca todas las posibilidades.

El jardín de los senderos que se bifurcan. Borges

La imagen del escritor argentino describe y sugiere el trayecto que hasta la fecha ha recorrido TRICLab, en una reflexión sobre el modelo anacrónico de las TIC, en una experimentación que ha sido, es y probablemente será una encrucijada de caminos, temas, disciplinas, enfoques, personas y colectivos.

Como señalo en la tecnología nueva religión,  estamos en un proceso que no tiene vuelta atrás. La tecnología avanza y describe inmediatos escenarios, que ya no son futuristas. La inteligencia artificial es el motor del diseño de nuevos productos, la realidad virtual y aumentada se convierte en experiencia social y cuestiona la propiedad intelectual, la tecnología del consumo se hace más amigable e inclusiva, los nanorobots serán la medicina de muchos pacientes, las empresas aprovechan el aprendizaje automático. Urge cambiar la dirección: invertir el endiosamiento de la tecnología, explorar un nuevo humanismo.

Jamás la tecnología de las comunicaciones estuvo perfeccionada; y sin embargo, nuestro mundo se parece cada día más a un reino de mudos. La propiedad de los medios masivos se concentra más y más en pocas manos; los medios dominantes están controlados por un  puñado de poderosos que tienen el poder para dirigirse al mayor número de ciudadanos a través del planeta. Nunca antes tantos hombres fueron mantenidos en la incomunicación por un  grupo pequeño.

Eduardo Galeano.

Como señalamos en  humanizar la tecnología,el escenario tecno-utópico ofrece un escaparate lleno de usos y gratificaciones, promesas y recompensas. La fascinación de la tecnología nubla la visión y dota de una particular miopía la responsabilidad de la educación.

¿Quién no ha experimentado esta atracción con el nuevo smartphone, tableta, o dispositivo móvil?

Los intereses de la industria, el vértigo de la gratificación inmediata, la firme convicción de que lo “nuevo es lo bueno”; el deseo de estar ahí, la ansiedad del “por si acaso”, el confundir “ser, con ser visto”, son algunos de los espejismos de esta tecno-utopía.

Pero supeditar la tecnología a una herramienta es un peligroso reduccionismo porque estamos atribuyendo el carácter moral a “un buen o un mal uso de la tecnología” para justificar su presencia y su necesidad. Mientras reduzcamos la tecnología a instrumento, faltará el rigor de análisis en la sociedad-red, que señala Castells, la prolongación de los sentidos que indica McLuhan, y la cultura diseñada y programada en unos códigos que propone Manovich. Lo digital es entorno, es sustancial; forma parte del oxígeno que respiramos.

Cabecera Revista Aularia. Autor: Enrique Martínez-Salanova

Con el Renacimiento surgió un humanismo, restringido en su óptica, pues solo existía un punto de vista, la perspectiva, restringido en su sociedad, porque nació y creció en una élite cultural. Hoy, la oportunidad de los nuevos lenguajes en software abierto y código libre, la creación de redes alternativas, el acceso a herramientas de investigación, producción y distribución de contenidos, y sobre todo, la facilidad para crear y mantener comunidades con intereses afines, abre una página en la historia,  que TRICLab, junto a proyectos tan similares en su filosofía como Aularia, está capacitada y dispuesta a escribir.

Conocer más sobre Aularia. Entrevista en el programa la aventura del saber:

Entrevista La aventura del saber

Entrevista a Aularia en RTVE. Programa La Aventura del Saber. Enrique Martínez-Salanova, Rafael Marfil-Carmona y Francisco Pavón. Diciembre de 2017

 

 

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